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Teniente Coronel de Marina Luis Piedra Buena
 

Nació el 24 de agosto de 1833 en Carmen de Patagones, y desde su infancia el mar ejerció un gran influjo sobre él, a tal punto que siendo niño fue hallado por un capitán mercante llamado Lemón, a veinte millas de la costa tripulando una débil balsa que había construido. 

En 1854, Piedra Buena prestó auxilio a veinticuatro náufragos que estaban a merced del temporal; pocos meses después, a bordo de la goleta "Manuelita", que le había cedido Smiley, rescata de la muerte en Punta Ninfas a la tripulación de la barca ballenera estadounidense "Dolphin". En 1859 remonta el río Santa Cruz y llegó a la isla que denominó "Pavón", la cual le es cedida por el gobierno y en ella instala un reducto al que concurren los indios del lugar.

Siguió luego navegando por los mares patagónicos y de la Tierra del Fuego. En 1860 concreta su máxima ambición, contar con su propio buque; le compra a su viejo maestro y amigo Smiley la goleta "Nancy", que procede a armar para defender el territorio y las costas del sur patagónico, en tanto continúa salvando vidas.

Construyó en 1862 en la Isla de los Estados, un pequeño refugio al cuidado de los hombres de su tripulación y alza en él la bandera nacional. En uno de sus largos viajes arriba a la Bahía de San Gregorio en 1863 y traba amistad con el cacique Biguá, presentándolo a las autoridades nacionales que lo designan Cacique de San Gregorio.

El Gobierno Nacional teniendo en cuenta los méritos de Piedra Buena, le entrega el 2 de diciembre de 1864 los despachos de "Capitán honorario sin sueldo".

En el mes de marzo de 1873 viajó con la goleta "Espora" a la Isla de los Estados y allí lo sorprendió un terrible temporal que abatió la nave contra las rocas, produciéndose la pérdida de la misma. Con los restos de esta nave y luego de una ardua tarea que le insumió 27 días de trabajo construye un pequeño cúter al que llamó "Luisito" y con el que navegó hacia Punta Arenas. Desde este punto volvieron a la isla de los Estados salvando en esa oportunidad a los náufragos del buque "Eagle" y del "Dr. Hanson". El gobierno alemán premió el acto de arrojo y envió a Piedra Buena un magnífico anteojo-telescopio contenido en un estuche cuya plaqueta de plata rezaba: "Nosotros, Guillermo, por la Gracia de Dios Emperador de Alemania y Rey de Prusia: Consideramos esta caja como recuerdo de gratitud al capitán D. Luis Piedra Buena, del buque argentino "Luisito", por los servicios prestados en el salvamento de la tripulación del Dr. Hanson naufragado en octubre de 1874".

Convencido el Gobierno Nacional de mantener una comunicación constante con las costas del sur como de asegurar el dominio del estado en aquellas regiones, le asignó a Piedra Buena una subvención para que con un barco bajo su mando pudiera prestar aquel servicio. Para ello adquirió la goleta "Santa Cruz" y realizó la travesía tocando Chubut, Deseado y Santa Cruz, llevando a su bordo al sabio explorador el perito Francisco P. Moreno.

De regreso de ese viaje el gobierno le extendió los despachos de sargento mayor con grado de teniente coronel el 17 de abril de 1878.

En 1882, interviene con la "Cabo de Hornos" en la expedición científica a la Patagonia meridional colocada bajo la dirección del marino italiano Giacomo Bove. El viaje tuvo una duración de ocho meses y reconoció como centro principal de observación la Isla de los Estados, que el gobierno había otorgado a Piedra Buena. Los trabajos continuaron luego en el canal de Beagle.
El 8 de noviembre de 1882 el general Roca, Presidente de la Nación, le confirió el grado efectivo de teniente coronel de la Marina de Guerra.

Se aprestaba a efectuar una nueva navegación a la región donde había surcado tantas millas afirmando la soberanía nacional y salvando náufragos, cuando lo sorprendió la muerte el 10 de agosto de 1883.

Isla de los Estados, Antártida, Río Santa Cruz, Tierra del Fuego, Angosturas del Magallanes, Punta Arenas, Cabo de Hornos, son jalones todos de sus proezas náuticas. Fue Piedra Buena un marino argentino, sencillo, trabajador, honrado y su vida es hoy la mejor página de patriotismo en la historia de los mares australes de la República.

Tres buques de la Armada Argentina llevaron su nombre: Pailebote (1880), Transporte (1910), Destructor (1959).