Historia

Embajadora del mar

Desde 1873 la Armada Argentina contó con buques-escuela que sirvieron de crisol para modelar a los futuros oficiales en la vida del mar. Esa es la tarea que cumple la Fragata ARA Libertad, obra destacada de astilleros nacionales, diseñada y construida por argentinos.

Cuando la Fragata Presidente Sarmiento salió de servicio activo, todos los hombres de mar se juntaron en un deseo: construir en el país, con planos nacionales y mano de obra argentina, un buque-escuela que reeditara los laureles de aquel glorioso antepasado.

El 13 de noviembre de 1953 el ministerio de Marina autorizó la tarea y el 11 de diciembre se pusieron los primeros remaches en la quilla del nuevo buque-escuela, en el Astillero Naval de Río Santiago.

Entre 1954 y 1955 se produjeron variaciones en el proyecto original y la configuración de la nave. Por decreto Nº 7.922, del 27 de abril de 1956, se le impuso el nombre Libertad.

El 30 de mayo de 1956 se botó el casco en el Astillero Río Santiago. Los trabajos prosiguieron en los siguientes años con diversas modificaciones en el aparejo, que quedó como de fragata de tres palos en agosto de 1956.

La construcción continuó hasta 1961. Al año siguiente finalizaron el alistamiento, el aparejo del velamen y la instrucción en puerto del personal de gavieros, y también, las primeras singladuras.

En marzo zarpó en un viaje de prueba. Al dejar Puerto Madryn la sorprendió una fuerte tormenta que sirvió como bautismo en el mar. Regresó al apostadero naval de Río Santiago y el 20 de diciembre de 1962 zarpó hacia la Base Naval Puerto Belgrano para alistarse de cara al primer viaje de instrucción.

La Libertad es una Fragata de 4 palos cuyas velas cubren una superficie total de 2.652 m2. Desde su primer viaje en el año 1963 la Fragata Libertad realizó 40 viajes. Ha navegado 720.000 millas (equivalente a 33 vueltas al mundo) y su permanencia fuera del Apostadero es equivalente a 16 años en el mar, habiendo visitado a lo largo del tiempo más de 500 puertos y 60 países.

En cada uno de esos puertos, representó a la Argentina como una genuina embajadora, siendo admirada por millones de personas. En sus cubiertas fueron recibidos cientos de dignatarios extranjeros y hombres y mujeres de todas las latitudes del mundo. Su presencia concita una gran atracción, por lo cual la industria nacional ha aprovechado su estadía en puerto para exhibir y promocionar productos argentinos.

En cada viaje de instrucción son invitados oficiales de armadas de otras naciones, del Ejercito Argentino, de la Fuerza Aérea y de la Prefectura Naval, lo que contribuye a la confianza mutua y la comprensión. También, estudiantes universitarios y ciudadanos de diversos lugares han surcado en ella los océanos, viviendo experiencias inolvidables y conociendo la vida en el mar.

En 1966 la Fragata ARA Libertad obtuvo la Gran Medalla por el récord mundial de velocidad de grandes veleros en el cruce del Océano Atlántico Norte. Hizo la travesía desde Cabo RACE, en Canadá, hasta la línea imaginaria Dublín-Liverpool, que totaliza 2.058,6 millas, en ocho días y 12 horas. La marca permanece imbatida.

Ganó nueve veces la tradicional Copa Boston Teapot, otorgada anualmente por la Sail Training Association al velero que tripulado por más del 50% del personal en instrucción recorra la máxima distancia solo a vela en 124 horas.

En 1998 obtuvo el primer puesto en la “Regata Americana” en el circuito realizado entre los puertos de Savannah y Green Port.

Por sobre todas las cosas, la fragata ha sido un buque escuela. Miles de guardiamarinas y suboficiales han aprendido las artes del mar y de la navegación en sus cubiertas y en sus aulas. Cada viaje de instrucción es un genuino ciclo académico, que nutre de experiencia y conocimiento a quienes tripularán los buques de la Armada Argentina. Entre los objetivos del viaje de instrucción, se encuentra que los futuros oficiales tomen contacto con diversas culturas y hombres y mujeres de otras naciones. Esto promueve la más amplia comprensión de la realidad mundial y una apertura mental hacia la realidad que les permitirá en el futuro una mirada integral a la hora de tomar decisiones.

En los mares y puertos donde flamea la bandera de la fragata Libertad, se encuentra la República Argentina.